En cifras: la seguridad visual en el trabajo de un vistazo
Desde los riesgos más comunes hasta consejos de prevención, descubre las cifras reveladoras detrás de las lesiones oculares en el lugar de trabajo.

Cada año, la Academia Americana de Oftalmología (AAO) dedica el mes de marzo a crear conciencia sobre la salud visual en el lugar de trabajo. Es un recordatorio de que nuestros ojos enfrentan riesgos reales en el trabajo y que la gran mayoría de estos riesgos son completamente prevenibles. En CODET, respaldamos esta iniciativa y queremos compartir los datos, las cifras y las acciones simples que pueden proteger uno de tus sentidos más valiosos.
El alcance de las lesiones oculares en el trabajo
Las cifras son contundentes. De acuerdo con reportes de la Oficina de Estadísticas Laborales y el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional, aproximadamente 2,000 trabajadores en Estados Unidos sufren lesiones oculares relacionadas con su trabajo que requieren atención médica cada día. Esto equivale a cerca de 730,000 trabajadores al año.
¿Lo más impactante? La AAO estima que la gran mayoría de estas lesiones podrían haberse evitado simplemente utilizando la protección ocular adecuada. No se trata de accidentes inevitables, sino de prevención.
¿Qué causa las lesiones oculares en el trabajo?
Las lesiones oculares pueden originarse por distintas fuentes. Comprenderlas es el primer paso para evitarlas:
- Objetos que vuelan o caen: Escombros, polvo o partículas impulsadas por maquinaria o el viento pueden impactar el ojo con fuerza suficiente para causar daños graves.
- Herramientas y equipo: Herramientas eléctricas, manuales y maquinaria pesada pueden expulsar partículas o entrar en contacto directo con los ojos.
- Exposición a químicos: Salpicaduras de ácidos, solventes o productos de limpieza pueden provocar quemaduras químicas, algunas con pérdida permanente de la visión.
- Partículas y chispas: Actividades como soldadura, esmerilado o corte generan chispas calientes y partículas metálicas que pueden incrustarse o quemar la superficie ocular.

En todos estos casos, el uso de protección ocular certificada —como lentes de seguridad, goggles, caretas o cascos de soldadura— es altamente efectivo. La mayoría de las lesiones ocurren cuando no se usa protección o cuando se utiliza un tipo incorrecto.
Lesiones oculares por industria: ¿dónde está el mayor riesgo?
No todos los entornos laborales implican el mismo nivel de riesgo. Datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (2019) muestran que el 34% de todas las lesiones oculares no fatales ocurren en solo dos sectores: manufactura y construcción.

Aunque los sectores industriales destacan, también es importante notar que trabajadores del comercio minorista (2,800 lesiones) y profesionales de la salud (1,700 lesiones) enfrentan riesgos relevantes —como caídas, exposición a químicos o salpicaduras biológicas— que a menudo se subestiman.
Fatiga visual digital: el riesgo moderno
Más allá de las lesiones físicas, el entorno laboral actual ha introducido un riesgo cada vez más común: la fatiga visual digital. Con muchas personas pasando más de 7 horas al día frente a pantallas, síntomas como resequedad, visión borrosa, dolor de cabeza y molestias en cuello se han vuelto frecuentes.
La buena noticia es que se puede manejar con hábitos simples:
- Distancia adecuada: Coloca la pantalla a unos 63 cm (aproximadamente la longitud de un brazo).
- Regla 20-20-20: Cada 20 minutos, mira algo a 6 metros de distancia durante al menos 20 segundos.
- Iluminación y contraste: Reduce reflejos en la pantalla y ajusta el contraste para facilitar la lectura.
- Lágrimas artificiales: El uso de pantallas reduce el parpadeo, causando resequedad. Las gotas lubricantes ayudan a mantener la hidratación ocular.

Cómo prevenir lesiones oculares en el trabajo: guía práctica
Sin importar si trabajas en una obra o en una oficina, proteger tus ojos comienza con la prevención:
- Evalúa los riesgos antes de iniciar una tarea. Identifica si hay partículas, químicos u otros peligros y elige la protección adecuada.
- Usa la protección correcta para cada actividad. No todos los lentes de seguridad son iguales; cada riesgo requiere un tipo específico.
- No te quites la protección durante la tarea. Muchas lesiones ocurren en esos momentos breves sin protección.
- Realiza exámenes oculares regularmente. Muchas condiciones visuales se desarrollan de forma silenciosa. Un examen completo puede detectarlas a tiempo.
Fuente: American Academy of Ophthalmology | Workplace Eye Wellness: Printable Infographics